martes 2 de febrero de 2010

IDEA: MÚSICA PARA UN CORTOMETRAJE QUE NUNCA HARÉ

No me roben la idea, por favor. Se me ocurrió después de ver la divertidísima película Shoot 'Em Up, con Clive Owen y Monica Bellucci.

El corto se va a llamar Park Chan Wook, en honor a un director coreano muy chingón. Tal vez le ponga Quentin Tarantino como subtítulo.

Un sujeto con pinta de ser malo pero bueno (como Johnny Cash o Nick Cave, es más, vamos a llamarlo Johnny Cave) se levanta un día para enfrentarse a los zombies que llenan el mundo, dejándolo a él y unos cuantos como los únicos sobrevivientes del mundo. Esto se intercalará con gente discutiendo, a posteriori, la matanza efectiva que ha hecho el demente Johnny Cave creyendo que el mundo estaba lleno de zombies, cuendo todo estaba dentro de su cabeza. Planeo hacer una cruza entre la típica película de matar zombies con los tristemente comunes casos de tiroteos en las escuelas de Estados Unidos. ¿Ven? ¡Soy controvertido!

Lo "original" en este corto inundado de clichés es que mi intención es que nunca se vean las armas de fuego. Cada vez que Juan levante su arma para volarle los sesos a un zombie un poste de luz, un arbusto, un automóvil estacionado, cualquier cosa servirá para cubrir el arma. Durante el corto Juan y sus colegas usarán todo tipo de armas... que nunca se verán en pantalla.

Esto es no sólo por ser original y absurdo, sino también porque es muy caro comprar armas de utilería. Lo he intentado por ebay y ha sido un fracaso.

En fin, en este post pienso documentar el soundtrack del corto. Dejaré vídeos o enlaces a mp3 por si quiere usted oír algo de buena música, pero lamento decirle que este post es principalmente un recurso mnemónico para mí, aunque pues si le gusta la buena música está usted completamente invitada a escuchar, y si así lo quiere, a opinar sobre mi inmunda idea.

Que tenga un buen día.

Música de entrada:
Klaus Nomi - The Cold Song, de la ópera King Arthur de Henry Purcell.

Escena cool de balazos y espadas:
Mado Robin - Sopra il sen la man mi possa de La sonnambula de Bellini.

Jussi Bjorlin & Robert Merrill - Au fond du temple saint, de Les pêcheurs de perles de Bizet.

Maria Callas - O mio babino caro de la ópera Gianni Schicchi, de Puccini.

Y ya es todo.



jueves 14 de enero de 2010

CENA

de Baltazar de Alcázar (1530 – 1606)

En Ronda, donde resido,
vive don Diego de Sosa,
y diréte, Inés, la cosa
más brava dél que has oído.

Tenía este caballero
un criado portugués,
pero cenemos, Inés,
si te parece, primero.

La mesa tenemos puesta;
lo que se ha de cenar, junto;
y el vino y tazas y a punto:
falta comenzar la fiesta.

Rebana pan. Bueno está.
La ensaladilla es del cielo
y el salpicón, con su ajuelo,
¿no miras qué tufo da?

Esto, Inés, ello se alaba;
no es menester alaballo;
sola una falta le hallo:
que con la priesa se acaba.

Echa vino, y por tu vida,
que le des tu bendición:
yo tengo por devoción
de santiguar la bebida.

Bueno fue, Inés, ese toque;
franco fue, mas yo, ¿qué hago?
Vale un florín cada trago
de este vinillo aloque.

La taberna del esquina
lo suele a veces vender;
grande consuelo es tener
la taberna por vecina.

Echa otra vez, serán dos,
ya que la cosa va rota.
¡Quién dél tuviere una bota
para más servir a Dios!

La ensalada y salpicón
hizo fin; ¿qué viene agora?
La morcilla, ¡oh, gran señora,
digna de veneración!

¡Qué oronda viene y qué bella!
¡Qué bizarro garbo tiene!
Yo sospecho, Inés, que viene
para que demos en ella.

Pues, ¡sus!, encójase y entre,
que es algo angosto el camino.
No eches agua, Inés, al vino,
no se escandalice el vientre.

Ande apriesa el trasaniejo,
porque con más gusto comas;
Dios te guarde, que así tomas,
como sabia, el buen consejo.

Mas di: ¿no adoras y precias
la morcilla ilustre y rica?
¡Cómo la traidora pica!
Tal debe de estar de especias.

¡Qué llena está de piñones!
Morcilla de cortesanos
y asada por esas manos
hechas a cebar lechones.

Vive Dios, que se podía
poner al lado del Rey,
al fin, puerco a toda ley,
que hinche tripa vacía.

Probemos lo del pichel,
alto licor celestial:
no es el aloquillo tal,
ni tiene que ver con él.

¡Qué suavidad! ¡Qué clareza!
¡Qué cuerpo rancio y olor!
¡Qué paladar! ¡Qué color,
todo con tanta fineza!

El corazón me revienta
de placer y a ti te veo
cómo te va. Yo, por mí,
que debes de estar contenta.

Mas el queso sale a plaza,
la moradilla va entrando,
y ambos vienen preguntando
por el pichel y la taza.

Prueba el queso, que es extremo:
el de Pinto no le iguala;
y la aceituna no es mala:
bien puede bogar su remo.

Pues haz, Inés, lo que sueles;
daca de la bota llena.
Bebamos. Hecha es la cena,
levántense los manteles.

Ya, Inés, que habemos cenado
tan bien y con tanto gusto,
parece que será justo
volver al cuento pasado.

Pues sabrás, Inés hermana,
que el portugués cayó enfermo...
Las once dan; yo me duermo;
quédese para mañana.





viernes 4 de diciembre de 2009

PIRA PAGANA - HAPPENINGS


Publicado originalmente en El Imparcial el 30 de mayo de 2004.

A Pablo Ayala

Posiblemente todo lo que ocurre a nuestro alrededor se debe a nuestra voluntad tratando de ordenar el caos. Lo opuesto a lo natural es la sofisticación: Sucede cuando nuestra inteligencia se cree Dios y pretende darle forma al mundo atemorizante que nos rodea.

Nuestra historia de histeria, violencia y guerra es una prueba de que existe una fuerza en desorden que no hemos podido ni vamos a poder dominar. Todo esto es producto de una racionalidad exaltada que no logra comprender los designios esenciales de la naturaleza humana. Somos malos.

Nuestro destino físico es la desaparición y nuestro destino moral es la degradación. Pero esto no es necesariamente terrible: Nuestra dignidad y humanidad residen en luchar contra la maldad que nos subyuga.

Pero al parecer quisiéramos aplicar ese código de salvación a todas nuestras actividades. En el arte, las anomalías han sido siempre catalogadas como desagradables (la versión estética de la maldad).

Después de la Primera Guerra Mundial los artistas del mundo perdieron el último tornillo que los unía a la maquinaria clasicista. Un mundo de racionalidad se despedazaba en una barbarie patrocinada por el progreso y el artista, lo quiera o no, más que un miembro de la sociedad, es un síntoma.

El happening (suceso, en español) es una forma de arte que apareció a mediados del siglo XX como un ataque a la esencia de la apreciación artística. Un happening consistía en un acto arbitrario con intenciones estéticas que involucraba a espectadores involuntarios: era arte en exposición efímera fuera de las galerías de arte. He aquí un ejemplo:

Hace más de treinta años, un camión se estacionó en una acera de pleno Madison Square Garden en Nueva York. De él salieron dos mujeres desnudas y un artista. Éste desenrolló sobre el pavimento una pieza gigantesca de papel y se sentó frente al piano de juguete que traía para la ocasión.

Las mujeres se embadurnaron de pies a cabeza con pintura azul y, al ritmo de una sola tecla del pianito comenzaron a girar sobre el papel, en el suelo. Terminada la música, después de haber sido vistos con asombro por cientos de personas, tomaron los materiales y se fueron por donde llegaron tranquilamente, sin decir una palabra.

La clave de estos actos extraños se encuentra en un deseo de derrumbar las nociones de realidad, ficción, propiedad, tiempo, espacio, todo. Lo que un artista pretende con un happening es, en verdad, destruir el mundo, reducirlo a escombros. Son adoradores del caos, del desorden, de lo adverso. El happening es un crimen hermoso e invisible.

En términos académicos, ergo, aburridos, el happening es expresión del movimiento de vanguardias artísticas, que lleva varios años muerto y enterrado. Pero el happening no se ha ido, como sí se ha ido, por ejemplo, el cubismo y el horrible impresionismo abstracto.

Hace pocos años un artista norteamericano búlgaro colocó miles de paraguas amarillos a lo largo de una carretera internacional. Otro colocó sus versos en las luces descomunales de Las Vegas. Los happenings modernos se aprovechan de la credulidad de los medios de información y de la publicidad comercial. Nuestros tiempos enloquecidos le dan cabida a todo.

El artista, hoy día, no debería soportar la idea de que el mundo real y el mundo del arte son distintos. Uno no abandona el planeta al entrar a una galería de arte. Pero muchos siguen pensando que el arte es una aureola angélica que nos santifica. Mientras el arte sea una actividad humana, puede ser tan noble como la carpintería o tan reprobable como el asesinato.

Los happenings son impactos rudos, puñetazos en los dientes de la razón. Son un aviso de que las barreras entre el arte y el mundo no existen. El arte no es la gran cosa. El mundo tampoco.

Manifestación contra la muerte de Ronald Reagan,
happening del Club Chufa.





miércoles 11 de noviembre de 2009

MIS PROVERBIOS DEL INFIERNO

LA VOZ DE SATANÁS:

Pensamientos que aterran: El tatuador aprendiz. La primera operación del cirujano debutante.

UNA FANTASÍA MEMORABLE:

Imaginemos que Jesucristo ha vuelto y ha lanzado una canción single en la radio. Imaginemos que la canción no nos gustó mucho. ¿Mentiríamos y diríamos que es la mejor canción de todos los tiempos? Yo creo que sí.

UNA FANTASÍA MEMORABLE:

Un hombre soltero va a recibir una visita de su madre. El hombre teme que ella encontrará su costosa y ultra-realista muñeca de látex que compró en Japón. Decide esconderla enterrándola en su patio trasero.

¿Cuando la entierra se siente como un asesino? ¿Qué pensará alguien que lo ve? Cuando la madre se va y el hombre desentierra la muñeca, ¿será como coger con un zombie? Algo me dice que parte del alma del hombre habrá muerto.

UNA FANTASÍA MEMORABLE / LA VOZ DE SATANÁS:

Un acróbata de circo, famoso por sus increíbles actos en todo lo alto y sin red, va de compras. Se tropieza en la banqueta y cae de rodillas, con las bolsas de las compras bien apretadas contra su cuerpo.

Llora. Llora como nunca antes había llorado.

sábado 31 de octubre de 2009

ADIÓS A TUCSON: PERDIENDO CONTACTO CON LA REALIDAD

Vivir en la cárcel que es Tucson es muy curioso para mí. Después de haber terminado las clases de doctorado ya no me vi en la necesidad de pasar tiempo con nadie. Mis compañeros de clase siguieron con sus vidas y yo fui asignado a dar clases en la tarde o en la noche.

Después de algunos meses me di cuenta de que podía entrar y salir de la escuela sin que nadie me notara. Todos los demás tenían horarios normales, se veían en los pasillos, en las oficinas, en la entrada del edificio, etcétera. Pero nadie me veía a mí porque mi día comienza cuando el de ellos acaba.

Igualmente, déjenme darles un tip: Vivir en Tucson y no tener carro es inconcebible. Las calles están construidas para autos, no para gente. "Carlos, pudiste haber comprado un carro, ¿no?" No empiecen con eso. Pagar seguro cada mes por un pedazo de chatarra y 200 dólares por servicio a los frenos no es mi estilo.

No tener carro y haber perdido el contacto con todo mundo excepto mis alumnos ha limitado mi vida social a las llamadas telefónicas de mi esposa y los tres días al mes que paso en Hermosillo, donde me limito a una salida con algunos de mis viejos amigos y algo de tiempo con mi familia.

Mis alumnos, por otro lado, son territorio extraño. Nunca salgo ni me inclino a hacer amistad con ellos, en primer lugar porque me parece una forma más sana de llevar mi vida profesional y en segundo lugar porque creo que es cada vez más difícil para la gente empatizar conmigo y para mí empatizar con la gente.

Ayer el empleado de la tienda donde compro mis cigarros me preguntó que si no se me olvidaba algo. "¿Alcohol, por ejemplo?" Cuando le dije que no bebo alcohol pausó un momento y preguntó si era algo religioso.

Porque, claro, uno tiene que ser mormón o musulmán para no beber alcohol. Es así como la gente se divierte, ¿no?

¿Entonces por qué no me divierto así y por qué no soy "la gente"?

No quisiera que se me viera como un teetotaller o mucho menos como straight edge. Más bien soy un wey que no entiende. Sí entiendo la pasión por la bebida, porque fumo y sí que me gusta fumar y busco pretextos para fumar más y gasto dinero que podía usar en algo útil en cigarrillos, etcétera. Eso sí entiendo. Lo que no entiendo es cómo veo que todo mi mundo gira alrededor de las cervezas. Y esto me parece triste y vulgar.

Algunos conocidos míos van a fiestas aquí y allá, cada fin de semana. De hecho suena muy cool, una reunión de amigos, todos contentos de verse, con música alegre y etcétera. Imaginen mi emoción cuando me invitaron a mi primera fiesta no-infantil: fue el cumpleaños de de las niñas populares de mi salón cuando yo estaba en segundo año de secundaria.

Claro, no podíamos beber alcohol, pero era dolorosamente evidente que todo lo que pasó en esa fiesta era una pantomima de las fiestas de adultos. La música era regional y adulta, todos estábamos sentados y tratando de competir con las bocinas para mantener una conversación.

Probablemente muchos de nosotros deseábamos ser unos cuantos años más jóvenes para poder ponernos a jugar en lugar de estar, dolorosamente, tratando de actuar nuestro rol como pre-adultos.

Pasó mucho tiempo antes de que fuera a otra fiesta. Esta fue cuando estudiaba la preparatoria. Ahora sí, la gente tomaba. De hecho tuve que lidiar con una amiga borracha. Hubo otras fiestas. Me aburría. ¿Por qué la gente baila al ritmo de música que no les gusta? ¿Por qué se emocionan tanto al oír la palabra "fiesta" cuando ya en el lugar los veo casi tan aburridos como yo, sentados en una esquina, no pudiendo platicar?

Yo sé por qué. Se llama alcoholismo.

Todos sabemos que la primera cosa que hace un alcohólico es negar que es alcohólico. Desde jóvenes se nos mete por el chulo de nuestra conciencia que las fiestas son divertidas y que en las fiestas hay cerveza. Poco a poco la fiesta se convierte en algo secundario. Lo que quiere "la gente" es beber con alguien, porque no hay nada más triste que un sujeto que se compra unas cervezas y se las toma solo enfrente de la televisión.

Otra cosa que me intriga es la ambición de emborracharse. "Vamos a ponernos hasta el culo" o "hasta la madre". Yo también soy adicto al tabaco, pero no me emociona la idea de intoxicarme. Nunca le voy a decir a un amigo fumador "¡Oye, wey, vamos a fumar hasta que nos sangre la nariz!"

Debo aclarar, esto no es una apología del cigarro, sé que es malo y peligroso, no soy pendejo, sólo que estoy adicto y el placer es el jefe. Considerando esto uno podría decir "¡si el placer es el jefe entonces por eso los alcohólicos nos ponemos hasta la madre y hacemos fiestas, wey!" Sí, es cierto, esto es lo que asumo. Pero no entiendo por qué no son francos consigo mismos.

¿Para qué rodear la compulsión por beber de complicadas faenas sociales? ¿Para qué llevarla al extremo? Imaginen un mundo donde la cerveza se tomara durante la comida, con la familia. Como el vino. No veo nada malo en eso. Yo también la tomaría. No es cierto, sabe horrible, sabe a cerilla mezclada con pasto. Pero creo que notan mi punto.

Si han leído mi larga diatriba se darán cuenta de que sueno como un anciano: me molesta la música alta y los pinchis jóvenes que se divierten en fiestas. ¿Qué demonios? ¿Tengo noventa putos años? No, pero es que no entiendo. De veras no los entiendo. A ninguno de ustedes.

No voy a ir a sus fiestas a menos que tengan un karaoke con canciones chingonas. O al menos de que los quiera mucho y esté dispuesto a hacer el sacrificio por cariño a ustedes. Si me han visto en su fiesta después de 1997 es porque en verdad eran especiales para mí. O porque tenían una máquina de karaoke.

En primavera de 2010, si todo sigue bien, estaré en París, donde la gente joven es también un enigma completamente indescifrable para mí. Se van a clubs a bailar y conocer gente cuando yo prefiero hablar con gente en lugares donde puedo platicar en paz sin música alta y la necesidad de estar bailando como orangután en plena electrocución.

Es 2009. Tengo 29 años y he perdido contacto con ustedes, con el mundo. Esto no me hace mejor que ustedes. Me hace diferente; de hecho, tal vez un poquito peor que ustedes. Pero me vale u soberano pito. Sólo quiero hacerme bolita en las sábanas con mi esposa y tal vez el gato, celoso, al pie de la cama.

Y todos ustedes pueden irse al demonio.

jueves 22 de octubre de 2009

CORREOS EN CADENA PENDEJOS 1: POR QUÉ LOS TERRORISTAS SON ÁRABES

Comencemos esta serie de críticas a emails pendejos que me llegan de vez en cuando con una petición de mi parte: NO ME MANDEN CORREOS-CADENA a mi correo.

Yo veo el email como una especie de teléfono. A veces le escribo a un amigo para saludarlo o le escribo a mi esposa para avisarle que voy a estar en una junta de tal a tal hora. ¿Ven? Como un maldito teléfono.

Nunca me ha pasado que alguien me llama a mi casa por teléfono y me dice: "Carlos Mal, ¿Sabías que la Virgen María te va a hacer un milagro si le llamas a quince personas después de esta llamada?" Y qué bueno que no pasa.

Pero en email sí. Por qué sucede va más allá de mi comprensión. Hace poco me llegó un correo en cadena muy triste, sobre una niña que supuestamente había sufrido quemaduras en el incidente ABC en Hermosillo. Al ver el "FW:" en el título del correo pensé: "Que chingue miles de sus madres el wey que empezó esto" ¿Por qué? Porque el sólo hecho de ser un correo en cadena me hizo adivinar que, en efecto, el correo era fraudulento.

La terrible foto de la niña que aparecía en el email era de una niña polaca que había sufrido un accidente en 2005. No sé qué demonios ganaba la persona al asegurarme que era una niña de mi tierra natal.


Veamos una que no es realmente un correo en cadena, pues no te pide que la reenvíes, pero mucha gente que se cree chistosa la distribuye indiscriminadamente por todos lados. Aquí la transcribo completa (y con errores de origen):

¿Por que los terroristas con árabes?


Alguna vez se preguntaron por qué los terroristas son árabes, y están siempre dispuestos a suicidarse por
sus convicciones?

Bien, analicemos lo siguiente:

1- allá no existen las putas.

2- tienen prohibido tomar bebidas alcohólicas

3- están prohibidos los bares

4- prohibida la televisión

5- prohibido internet

6- prohibidos los deportes, estadios, fiestas, etc.

7- prohibido tocar bocina

8- prohibido comer carne de cerdo

9- arena por todos lados y ni siquiera un cuatriciclo para divertirse.

10- ¿alguna vez trataste de pescar en un oasis?

13- sábanas en vez de ropa.

14- comer solamente con la mano derecha porque con la izquierda te limpiás el culo (como si la vida no fuera suficientemente complicada)

15- gritos de agonía de tu vecino que está enfermo y no hay un médico para atenderlo.

16- no se pueden afeitar.

17- no se pueden duchar.

18- tienen prohibida la música extranjera.

19-tienen prohibida la radio.

20- las parrilladas son de carne de burro cocinada sobre bosta de camello...

21- las mujeres tienen que usar vestidos que parecen bolsas, y velos todo el tiempo. ¡¡¡

22- no ven una teta ¡¡¡ni por casualidad!!!

23- a tu esposa te la elige otro.. .

24-tu esposa se mantiene tan tapada que luego de seis meses te das cuenta de que tiene barba...


Y de pronto alguien te dice, en forma por demás convincente, que cuando te mueras irás al paraíso y tendrás todo lo que soñaste y no tuviste en la tierra...
Ahora , de verdad.... Pero de verdad ... Decime:


¿¿¿no te colgarías una bomba en las pelotas???


Y aquí es donde se supone que debemos soltar las carcajadas.

Existe un problema curioso al momento de hablar de árabes. Los árabes no son sólo las personas de Arabia Saudita, sino los que pertenecen a las culturas que hablan el idioma también llamado árabe. Pero, al parecer, este texto describe a aquellos que, como terroristas están dispuestos a "suicidarse por sus convicciones". Aunque el fenómeno del ataque suicida no es exclusivamente musulmán ni exclusivamente árabe (¿alguien recuerda los kamikaze?) el resto de los puntos descritos parecen indicar que el autor de este bodrio se refiere a los árabes musulmanes. Veamos qué tanta razón tiene.



1. "Allá no existen las putas"

Sí existen. Es como decir que como la mariguana es ilegal en México no existe la mariguana. Arabia Saudita tiene una de las más complejas y grandes redes de tráfico de blancas en el mundo.

2. "Tienen prohibido tomar bebidas alcohólicas"

Esto es cierto. Lo que también es cierto es que no todos los musulmanes son ciegos zánganos que siguen el Corán al pie de la letra. El desarrollo de la cultura ha causado que los países con una mayoría de musulmanes consuma, en general poquísimo (o nada de) alcohol, pero esto no quiere decir que sea un fenómeno inexistente. En Turquía se toma alcohol (aunque los turcos no son árabes, pues hablan turco, y son cosa aparte, aun cuando casi todos en el país sean musulmanes).

3. "Están prohibidos los bares"

Extensión del punto anterior. Si un bar es un lugar donde se sirve alcohol sólamente no es que estén prohibidos, simplemente no necesitan existir. Pero si un bar es un negocio donde uno va a tomarse algo (té, café, etc.) o a fumar, entonces sí hay.

4. "Prohibida la televisión"

Completamente ridículo. El régimen talibán prohibió la televisión en Afganistán, un país con mayoría musulmana, pero no un país árabe. Otro país donde se prohibió la televisión fue Papúa Nueva Guinea, donde hay sólo cerca de 2'000 musulmanes. Hay que tomar en cuenta este dato: hay más canales vía satélite en árabe que en español. Tomen eso, putos.

5. "Prohibido Internet"

Por favor. Los árabes, musulmanes y árabes musulmanes usan la Internet todo el tiempo. Es cierto que hay censura, pero hay censura también en China, en Cuba, en Irán (que no es un país árabe), etcétera Si está prohibida la Internet ¿de dónde diablos llegaron las diez visitas que este blog en inglés ha recibido desde el Medio Oriente? ¿De putas computadoras fantasma? (Dos de las visitas fueron de Arabia Saudita, y no incluí los países árabes en África del Norte).




6. "Prohibidos los deportes, estadios, fiestas, etc."

¿Nadie se acuerda del equipo de fútbol de Arabia Saudita? Otros países del Medio Oriente (algunos árabes, otros no) que tienen equipos oficiales de fútbol soccer son: Irak, Bahrain, Jordania, Kuwait, Líbano, Omán, Palestina, Qatar, Siria, y Yemen. ¿Dónde creen que juegan, en albercas? ¡A huevo que juegan en estadios, súperpendejo!

Por cierto. Este es el diseño para la futura "Ciudad de los Deportes" en la capital de Arabia Saudita.




7. "Prohibido tocar bocina"

Este punto me pareció muy misterioso. ¿Se refiere a que no pueden tocar el cláxon en el auto cuando ven a una mujer en la calle? Paso. Qué bueno que no pueden, si eso es lo que el autor insinuaba.


8. "Prohibido comer carne de cerdo"

Esto es cierto. Para los árabes que son musulmanes. Para los muchísimos árabes que son cristianos no lo es, aunque normalmente no comen cerdo pues no existe la industria porcícola. No se pierden de mucho, en mi opinión.


9. "Arena por todos lados y ni siquiera un cuatriciclo para divertirse"

Mmmmh... veamos...

¿Arena por todos lados? Esto es Kabul, Afganistán, donde ni siquiera hablan árabe, pero supongo que vienen a la mente cuando uno menciona terrorismo...



¿Arena por todos lados? Esto es Dubai, en los Emiratos Árabes Unidos:



A lo mejor no hay cuatriciclos, eso es cierto...



10- "¿Alguna vez trataste de pescar en un oasis?"

No veo cómo pescar es tan genial. De cualquier manera hay mucha pesca en el mundo árabe: Marruecos, un país árabe, pesca más que Argentina, Inglaterra y Francia. In your face, bitch.

(Nota: No sé por qué el autor olvidó poner los puntos 11 y 12.)

13. "Sábanas en vez de ropa"

Esto debe referirse a la famosa burqa. Hay muchísimas variaciones en la ropa del mundo árabe. Algunos obedecen, ciertamente, estrictos códigos religiosos y culturales, pero en otros países se aplican incontables razones para la vestimenta. Por cierto, la burqa era obligatoria bajo el régimen Talibán en Afganistán. Hoy es opcional en la mayor parte del país.

Esta es la burqa:


Pero las mujeres de Afganistán normalmente se ven como en la foto de abajo. No me parece que tienen sábanas encima. Más bien algo así como bufandas.




14. "Comer solamente con la mano derecha porque con la izquierda te limpias el culo (como si la vida no fuera suficientemente complicada)"

Esto es cierto, el Corán proscribe el uso de cada mano, pero, de nuevo, sólo los musulmanes devotos van a seguir esta regla para su vida. Cuando era esgrimista tenía que saludar a mi oponente con la mano izquierda porque en la derecha tenía la espada. No me parecía nada complicado, no seas huevón.

15. "Gritos de agonía de tu vecino que está enfermo y no hay un médico para atenderlo"

Kuwait tiene un sistema de salud excelente, asi como Jordania, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. Afganistán ciertamente sufre una escasez de doctores y hospitales debido a la invasión rusa, el Talibán y la invasión de los Estados Unidos, pero, repito, los afganos no son árabes.

16. "No se pueden afeitar"

No? Todos estos weyes en las fotos de abajo son árabes. Bueno, el último es iraní, pero es también de "aquellos países terroristas":



Es cierto que se considera sunnah (chingón ante los ojos de Alláh) dejarse barba y bigote, pero no es obligatorio. Es más, los musulmanes devotos se rasuran o recortan el vello púbico (y a veces hasta las axilas) cada 40 días para mantener la higiene.

17. "No se pueden duchar"

Esto no tiene menor sentido. ¿Cómo diablos no se van a duchar? El autor de esta cadena debe pensar que todos los árabes viven en medio del desierto. Refiérase ud. a las fotos de Dubai y Kabul en el punto número nueve.

18. "Tienen prohibida la música extranjera"

Si bien se censura en muchos países del Medio Oriente (que no es lo mismo que los países árabes), esto no sucede en todos y el pop y rock, tanto nacional como internacional se escucha como en todas partes. En los noventas Egipto prohibió el Heavy Metal por considerarlo satánico. Pero esto no es malo, esto es absolutamente BRUTAL, ¡¡¡¡Yeaaaah!!!

19. "Tienen prohibida la radio"

Otra ridiculez. Hasta a los terroristas les conviene la radio. Hay miles y miles de estaciones de radio con música de todo tipo, desde tradicional hasta pop, rock y hip-hop.

20. "Las parrilladas son de carne de burro cocinada sobre bosta de camello"

No. La gastronomía del mundo árabe es de las más delicadas, sanas y sabrosas del mundo. Nomás échenle un ojo a esta belleza:



Por cierto, por si quedaba la duda, el Corán prohibe comer carne de burro.


21. "Las mujeres tienen que usar vestidos que parecen bolsas, y velos todo el tiempo"

Pinchi fastidio... Véase el punto número 13.

22. "No ven una teta ni por casualidad"

Yo creo que sí. Los árabes también cogen, ¿no? Y no lo hacen a través del hueco de una sábana. Comparemos. Un musulmán puede ver pornografía hetero siempre y cuando la mujer no sea musulmana (cosa fácil, no hay muchas pornstars musulmanas); en cambio, un católico incurre en pecado cuando ve pornografía de cualquier tipo: "Mas yo os digo, que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón." (Mateo 5, 28).


23. "A tu esposa te la elige otro"

NO. Para musulmanes, tanto sunitas como chiitas el consentimiento de ambos consortes es necesario. Se puede arreglar una boda desde la infancia, pero la boda se efectuará hasta que ambos sean capaces de mantener relaciones sexuales y aun así, el consentimiento de ambos es requisito. Hace poco una niña de Yemen se divorció de su esposo de 50 años argumentando que se violó su derecho de consentimiento.

24. "Tu esposa se mantiene tan tapada que luego de seis meses te das cuenta de que tiene barba"

De nuevo, refiérase al punto 13. Además, el Corán recomienda a las mujeres quitarse el vello del bigote y las mejillas, las piernas y el pubis, especialmente si es para complacer al esposo.


La cantante libanesa Haifa Wehbe, una de esas
"árabes con barba que usan sábanas en vez de ropa".