Búsqueda

Cargando...

lunes, 27 de abril de 2015

La tiranía del gel

Intro

En una entrevista con Jon Stewart sobre la película Rosewater, Gael García Bernal bromeó con que algo que Irán y México tenían en común es que probablemente ambos países eran los mayores consumidores de gel fijador para el cabello.

Este comentario inocente hizo que un laberinto de pólvora incendiara secuencialmente un montón de ideas dormidas que tenía guardadas en el cerebro desde mis más tiernas juventudes: el gel para el cabello es racismo.

Si usted es latinoamericano probablemente comprende este drama: el cabello amerindio (de indígenas y de mestizos americanos) es heredero de la genética asiática: constamos de cabelleras lacias y fluidas, abundantes y difíciles de mantener en sitio.

Si usted es latinoamericano blanco (o con una mayor parte de su genética del lado europeo) su cabello consiste quizás de ligeros rizos u ondulaciones que le permiten, por ejemplo, tener el cabello corto sin que parezca que púas rígidas le salen de la cabeza. Nosotros no gozamos de esa ventaja.

Si se nos corta el cabello de manera que la gravedad deje de afectar su caída, cada pelo quedará independientemente erecto y tendremos lo que despectivamente se conoce como "cabeza de cholla", "pelo chino", "cabeza de nopal", etcétera.

¿Por qué es motivo de burla este aspecto? La respuesta es horrenda y oculta una historia de inadecuación estética en un contexto de humillación y hegemonía violenta a través de varios países, y épocas.



Historia del cabello bien peinado
El acicalamiento prehistórico (quitar pulgas y otros parásitos del cabello, peinar o cortar) obedece a un imperativo biológico, no se trata de una sofisticación de la cultura: muchos animales se acicalan, se limpian, se peinan, se arreglan, ya sea por salud o por hacerse atractivos.

Las primeras civilizaciones han dejado muestras de que barbas y cabelleras se trenzaban y adornaban, que el objetivo consistía en poner orden en el caos natural del cabello. Por milenios (o millones de años) a nadie le pareció natural o normal que los hombres debían tener el cabello corto y las mujeres largo.

En América, los indígenas recogían su cabellera en nudos decorados o lo cortaban cerca de la altura de los hombros; algunos se rapaban los lados y otros simplemente lo dejaban crecer. Hombres y mujeres por igual.

En el Japón feudal era elegante tener el cabello largo acomodado en un nudo en la cima de la cabeza. En China por siglos el cabello se acomodaba en una trenza larguísima, mientras que la frente se rasuraba al ras. Las mujeres usaban el cabello largo.

En Europa el cabello largo comenzó a perder popularidad a causa de las enfermedades del cuero cabelludo (caspa, seborrea, infestación de piojos y pulgas); por eso la gente usaba pelucas: se cortaban el cabello muy corto y las pelucas los hacían ver respetables y presentables. El cabello largo se comenzó a asociar con suciedad y barbarie.

Podemos decir con estos ejemplos que después de una larguísima historia de cabello largo para hombres y mujeres, Europa vino a cambiar la moda: con el inicio de la colonización europea del mundo, los estándares estéticos europeos se impusieron (forzosamente y de manera involuntaria) a los conquistados.

En Latinoamérica y en Estados Unidos, durante la colonia y conquista de los pueblos indígenas, las escuelas católicas cortaban el cabello de los pupilos para hacerlos parecer más civilizados. Los vencidos comenzaron a cortar sus cabelleras para parecerse más a los vencedores.

El problema es que el cabello del indígena no es como el cabello del conquistador blanco. Y ahí comenzó el problema.

Una adolescencia con los pelos de punta

Uno puede pasarse la infancia con el corte de cabello que los padres han elegido para uno sin pensar en otra cosa que no sea comer dulces, correr detrás de un balón o tener muchos juguetes. Pero al llegar la pubertad el cabello puede convertirse en una pesadilla para los que tenemos la carga genética del amerindio.

En la adolescencia comenzamos a estar conscientes de nuestra propia apariencia y nuestras hormonas comienzan a exigirnos que nos hagamos atractivos para otras personas. ¿Pero qué hacer cuando no puedo parecerme a los modelos de belleza que veo en la televisión, en el cine o en la tradición pictórica? Un problema similar ocurre con los cuerpos esculturales de los modelos y las estrellas de cine, pero sobre eso se ha escrito muchísimo.

¿Por qué no puede un amerindio tener un cabello similar al de una estrella de cine? Porque no hay muchos amerindios en Hollywood. No podemos realmente elegir un estilo que sea realísticamente posible en un cabello que tiene una física diferente al cabello ondulado y más compacto de los genes blancos.



Para empeorar las cosas, las escuelas primarias, las secundarias y los bachilleratos se empeñan por mantener una doctrina militar que exige que el cabello de los muchachos se mantenga corto. Como casi todas las decisiones institucionales que no tienen fundamento racional sino que se mantienen por el lustre de la costumbre, es una estupidez insensible e inútil. Y es una continuación de la castración simbólica del cabello de indígena.

Alumnos con cabello largo no van a ser peores alumnos, no van a ser delincuentes o sucios sacos de piojos. Los piojos también viven en el cabello corto. Sansón mató a más gente cuando tenía el pelo corto. La continuación insensata de una política de cabello corto para hombres en las escuelas es barbárica y racista.

A causa de estas condiciones desfavorables en la sociedad y en las escuelas, un adolescente amerindio, entonces, sufre de la angustia diaria de tener que parecerse a algo inalcanzable no solo porque su cabello no puede parecerse al de sus modelos a seguir, sino porque los adultos le aseguran que el pelo largo es deplorable. ¿Qué hacer si no puede uno cortarse el cabello sin parecer un inadaptado ni dejárselo crecer a causa de tabúes estúpidos? Aquí es donde llegó el gel a, aparentemente, facilitarnos la vida.

El gel fijador y el racismo

Antes del gel fijador había pomadas, brillantinas, aceites y otras sustancias que hacían que el cabello fuera más manejable, pero solo el gel ha tenido suficiente poder fijador para ayudar a quienes tenemos el cabello de los indígenas. Entonces, prácticamente, tenemos apenas unas décadas de tener la paz del gel.

Por eso nos reímos de las fotos de nuestros padres en los setentas, con sus cabellos abultados, erizados y mal peinados, porque estamos burlándonos de su fracaso en parecer blancos, porque no tenían gel, como nosotros. Nuestra burla es, sin que nos demos cuenta, una admisión de racismo.

¿Nos reiríamos de un indígena náhuatl que se corta el cabello para encajar en sociedad y que se ve mucho menos aliñado de los mestizos y blancos porque el pelo corto se le para de punta? ¿Nos parece muy chistoso el adolescente que duerme con una pantimedia atada en la cabeza todas las noches para poder peinarse con el pelo compacto antes de ir a la escuela simplemente porque su naturaleza no le permite lo que a sus compañeros más blancos?

Todo esto podría parecer superficial y estúpido: ¿cómo el gel puede ser racista? El gel en sí no lo es: el gel es gel, es una sustancia pegajosa nada más, pero el uso y la burla que genera su uso o su no uso es un marcador de racismo. Quien exige la presencia de gel exige al cabello amerindio trata de, como he dicho, imponer una realidad ajena. Quien se burla de quienes utilizan mucho gel lo hacen desde un lugar de privilegio.

Es como quienes se burlan de las personas que no desarrollan una barba completa y cerrada: esta burla es también una admisión de que la barba cerrada y completa (un rasgo blanco-europeo) es algo deseable y óptimo, mientras que la barba intermitente y poco abundante es un rasgo indígena y asiático.

Burlarse de un bigote "de Cuauhtémoc", "de Tizoc" o "de Cantinflas" parecería una broma común y corriente e inofensiva, pero esta burla esconde que tal bigote es contrario a lo que debería de ser un bigote. ¿Qué es lo que debería ser un bigote? Un bigote debe ser lleno, completo y grueso. Como el de los reyes de Europa, como el de Ron Swanson, como el de los consquistadores.

El cabello corto y compacto, peinado con facilidad hacia atrás con los lados bien podados es el peinado que tienen, por ejemplo, los candidatos locales para las elecciones de este año en mi región. Todos tienen el mismo peinado y corte, el peinado y corte del privilegio: todos, también, coincidentemente, son mestizos blancos, no mestizos amerindios. Es como si la política también fuera una escuela en la que hay una uniformidad militar. Camiseta blanca abierta y sin corbata, pelo corto, sin vello facial, genes privilegiados.



El cabello del amerindio (o del mestizo con cabello amerindio) está diseñado para fluir, para ser largo. El intento de cortar el cabello amerindio para que se parezca al de los blancos es una señal inconsciente de abnegación cultural, de aceptación de una hegemonía estética alienante. Es aceptar que tenemos que, a toda costa, parecernos a los que han ostentado el poder desde que somos nación: los ricos, los blancos, los privilegiados, los que percibimos como mejores. Ponernos gel es, a diario, una derrota de nuestra propia composición genética. Es admitir que hemos perdido en todos los frentes y que estamos bien con ser serviles y dispuestos a imitar al amo. Es ser las bitches del hombre blanco.


sábado, 5 de julio de 2014

Ayer te besé en los labios (Pedro Salinas)

Ayer te besé en los labios.
Te besé en los labios. Densos,
rojos. Fue un beso tan corto,
que duró más que un relámpago,
que un milagro, más.
El tiempo,
después de dártelo,
no lo quise para nada, ya,
para nada
lo había querido antes.
Se empezó, se acabó en él.

Hoy estoy besando un beso;
estoy solo con mis labios.
Los pongo
no en tu boca, no, ya no...
-¿Adónde se me ha escapado?-.
Los pongo
en el beso que te di
ayer, en las bocas juntas
del beso que se besaron.
Y dura este beso más
que el silencio, que la luz.
Porque ya no es una carne
ni una boca lo que beso,
que se escapa, que me huye.
No.
Te estoy besando más lejos.

sábado, 28 de junio de 2014

Piedra negra sobre una piedra blanca (poema de César Vallejo)

Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París -y no me corro-
tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.

Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.

César Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro

también con una soga; son testigos
los días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos...

César Vallejo.

sábado, 22 de marzo de 2014

Y pues leí Mein Kampf (reseña)

Preámbulo y confesión personal

Si no confío mucho en los adolescentes es porque yo mismo fui uno de los peores. Por un tiempo breve que recuerdo como mi gran fase de rebeldía, leía todo sobre los nazis, Hitler y el holocausto, era mi forma ñoña de ser metalero, satánico y antihegemónico.

No me duró mucho, pero fue un período que me avergonzaría si no fuera porque un golpe en la cabeza en 1999 me dejó incapaz de sentir arrepentimiento de cualquier tipo.

No estoy tan aburrido del mundo como para caer en las ultrasofisticadas polémicas que intentan estúpidamente defender a Hitler o al régimen nazi. Aunque es casi adorable que exista gente que quiera minimizar la inmoralidad de los nazis, me parece  un esfuerzo inútil por relativizar lo incontestable: que el terror nazi fue un error en la historia de la humanidad. Esta es una de las pocas verdades absolutas en un mundo casi vacío de blancos y negros.

Y, pues, veinticinco años después, ni modo, me puse a leer Mein Kampf.

lunes, 6 de enero de 2014

Carlos Mal dibuja La República de Sonora


Proemio

La República de Sonora fue concebida una noche del verano de 2009. Un par de amigos y yo cenábamos en un restaurante de esta, mi horrenda ciudad natal, y discutíamos sobre la Revolución mexicana, Plutarco Elías Calles y la historia de México en general. Más tarde mi eterno enemigo Fugo Medina, mi hermano Otoniel y yo seguimos la discusión en mi casa. Ahí fue cuando quedó decidido: haría un cómic epiquísimo que contara TODA la historia de México desde la Conquista hasta los tiempos modernos, pero en ella los personajes tendrían superpoderes y habría robots y aventuras de fantasía, ciencia ficción, humor absurdo y referencias anacrónicas a la cultura pop del momento.

Esta aventura absurda llevaría como nombre PEC, y tenía muchas ganas de ya comenzar a escribirla y dibujarla. Sin embargo, me dije a mí mismo que antes de comenzar tan enorme labor, sería tal vez buena idea hacer un cómic de prueba, algo así como un calentamiento que sirviera como prólogo. Quería hacer un cómic de cuarenta o sesenta páginas en el cual pudiera explorar las reglas de este nuevo universo donde la historia de México, los superpoderes y el humor estúpido convivieran en paz.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Yo soy el baile del diablo: una aventura búdica en París

'Cham (baile del diablo): ritual del budismo tibetano en el que los danzantes purgan, limpian y combaten el mal y atraen la buena fortuna.

 "Je n'ai besoin que de tendresse, je n'ai besoin que d'amitié..."

A causa de eventos salvajes e insólitos de los últimos meses (el divorcio, mi inminente mudanza de vuelta a México) me vi, de nuevo, en la necesidad de buscar a gente espiritual que me dijera cómo calmar las voces.

La primera vez fue en 2003: después de hacer abandonado mi hogar natal y haberme sometido a un estúpido autoexperimento sobre cesación del lenguaje y sociopatía, me vi en la necesidad de buscar a un sacerdote católico para decirle que, aunque dudaba de la existencia de Dios, confiaba en una mente exenta de vana sofisticación para darme consejos sobre cómo no volverme loco.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Pira Pagana - Jesucristo

Esta es la última Pira Pagana. Desde 2004 he estado llamando de este modo a mis ensayitos de opinión que han aparecido en este blog y, por algunos años, ya lejanos, en la sección cultural de un periódico de mi terruño.

Hoy es mi cumpleaños y lo estoy pasando en casa por primera vez en mucho tiempo. He habitado el paraíso y ahora estoy en el desierto del error, un desierto ahora más seco y más ardiente, pues ya conocí las frondas y las aguas del mundo antiguo.

Hace muchos años escribí un ensayito sobre Dios y prometí este otro sobre Cristo.

Alguna vez solía pensar y decir "¿no es completamente increíble imaginar que un carpintero judío que vivió hace miles de años haya sido también, y al mismo tiempo, Dios Todopoderoso, Creador del Universo?". Cuando decía esto mi mente se llenaba de una fascinación por lo insólito, por lo completamente extravagante de la idea. Por supuesto que sería absolutamente genial que esto fuera cierto.

Pero detrás de este deseo de que lo insólito fuera cierto, detrás de un cristianismo muy personal fundado sobre la base de un amor por lo extraordinario sabía que había algo averiado: la fe no funciona así.

jueves, 1 de agosto de 2013

Los detectives salvajes (reseña)

Terminar de leer Los detectives salvajes fue muy satisfactorio. Porque por fin pude dejar de perder mi tiempo con una novela a la que le sobran al menos veintiséis capítulos.

Leer esta novela me hizo recordar cuando leí El periquillo sarniento de Lizardi "Lizardman", el primer novelista mexicano. No porque ambos libros se parezcan ni porque ocurran en ambientes similares ni nada de eso. Es por la experiencia de lectura: ahí tenemos dos libros gordos y con algo de prestigio ambos, de seiscientas páginas, llenos de paja, y ambos los leí a la fuerza: El periquillo porque era parte de mis clases de literatura mexicana. Los detectives porque tanto han jodido los bohemios mugrosos sobre el genio insuperable de Bolaño e incluso revistas y críticos de Estados Unidos y el resto del mundo, que no pude resistirme a la presión. Si uno quiere ser relevante en una discusión culta moderna, hay que leer lo que los demás leen; es lamentable, pero es verdad, más o menos.

No quiero decir que Roberto Bolaño sea sobrevalorado. Especialmente porque de él solo he leído Los detectives salvajes, así que no sé, tal vez sus otras novelas y sus poemas son geniales. Pero sí puedo decir, con los pelos en la mano, que Los detectives salvajes es un mojón humeante de sobrevaloración; un inexplicable hito en la historia universal de la sobrevaloración. Al lado de la palabra sobrevaloración en el diccionario debería aparecer la definición de sobrevaloración, porque así es como funcionan los diccionarios. Y después que se jodan Los detectives salvajes, pinchi novela sobrevalorada.

sábado, 8 de junio de 2013

El rey de la naturaleza


O "Notas sobe una canción norteña"

Like a king over earthly nature, it rouses every force to countless transformations, 
—Novalis.

Un híbrido interesante de folklor y manufactura comercial, la canción norteña nos ha dado, por fin, suficiente tiempo como para poder verla desde lejos y apreciar sus mejores piezas.

En México no hay intelectual o sibarita que sea tan mamón como para que no le guste al menos una canción de los Tigres del Norte o de Los Invasores, aunque sea en sentido "irónico" (las comillas las uso porque la ironía no es lo que los hípsters creen que es).

Desde niño me gustó Ramón Ayala y sus Bravos del Norte; después, en mi adolescencia, en mi larga fase afectada, irritante y precariamente esnob, intenté con todas mis fuerzas negar el legado ranchero de mis padres y de mi entorno; llené esos espacios con rock amanerado alemán, con el hoy avergonzante nu metal y con chanson francesa que se ajustaba a mí con la gracia de un guante de terciopelo en la pata de un rinoceronte.

sábado, 4 de mayo de 2013

Cuento: "Galería inverosímil"

Fujita, el pintor, terminó su más reciente obra y la puso en exhibición en una galería en la cintura sur de la ciudad, cerca de los muelles viejos. Como ya en ese entonces era muy ilustre no era necesario que invitara a nadie en especial, porque todo mundo quería ver lo último del maestro Fujita, así que el día de la inauguración de la exhibición el vestíbulo de la galería estaba repleto y se desbordaba hasta la calle.

Fujita, como era su costumbre, no estaba presente. Un letrero en la entrada indicaba que la obra era "una imagen y una experiencia", y que había un libro de hojas en blanco a la salida de la galería en el cual los asistentes podían escribir una breve impresión sobre el cuadro.

El espacio de la galería era un corredor que se curveaba y se perdía en dicha curva. Estaba bien iluminado y rodeado de paredes blancas. En la pared de la izquierda de la puerta estaba la pintura. Era un mural. Del tamaño de la pared se veía el rostro de una mujer joven, tal vez de 19 años. Era morena y tenía un lunar en un pómulo. Sus ojos eran faros de ternura.

viernes, 3 de mayo de 2013

Todas las Piras Paganas (2004-2013)

Esta es una lista de todas las Piras Paganas que publiqué en este blog desde 2005. Las más tempranas las escribí en 2004, y una gran parte de ellas fueron publicadas por El Imparcial de 2004 a 2008.

2005

Pira Pagana: Nostradamus y el papa negro.
Pira Pagana: Carlos Pacheco.
Pira Pagana: Paz del porcentaje.
Pira Pagana: Todo mi cuerpo es mi rostro.
Pira Pagana: El error del desierto.
Pira Pagana: La traición.
Pira Pagana: Superación personal.
Pira Pagana: Periodismo idiota: mi entrevista con el Dalai Lama.
Pira Pagana: Satanás y el destino.
Pira Pagana: Elogio de Halloween.
Pira Pagana: Los mitos, reloaded.
Pira Pagana: Romanticismo.
Pira Pagana: Pianos en llamas.

2006

Pira Pagana: Un gorila de racismo.
Pira Pagana: Paralelismos.
Pira Pagana: Toda la historia de la educación en mil palabras.
Pira Pagana: O mio babbino caro.
Pira Pagana: Simpatía por el Diablo, reloaded.
Pira Pagana: Los Rosenbergs.
Pira Pagana: Tres versiones de Judas.
Pira Pagana: Infancia sin libros.
Pira Pagana: Los mil ojos de la justicia.
Pira Pagana: Memorias de la muerte.
Pira Pagana: Carta a Francia.
Pira Pagana: Gente prescindible.
Pira Pagana: El Medio Oriente en mil palabras.
Pira Pagana: Oda a mis calcetines.
Pira Pagana: El cazador de cocodrilos.
Pira Pagana: Morirse mal.
Pira Pagana: Okapí o criptozoología para principiantes.
Pira Pagana: Un día con Monsiváis.


domingo, 30 de diciembre de 2012

Una misa surreal en el desierto

Mi primera casa en Tucson.
Una de las etapas más peculiares de mi historia reciente fue cuando intenté volver al catolicismo. No tiene nada de malo ser católico, y ciertamente es una religión que no solo me es familiar, sino que también ha modelado gran parte de mi personalidad, aunque me pese admitirlo.

Fue cerca de 2003 cuando intenté llenar el hueco espiritual que sentía como un recién inmigrado solitario en los Estados Unidos; la misa católica en español, pensé, podría ser un lazo con mi tierra y con mi gente ahora que vivo en esta tierra baldía donde lo verdaderamente barroco y pintoresco solo está en los márgenes del suburbio étnico.
La única iglesia católica que pude encontrar cerca de mi apartamento provisional en el sur de Tucson estaba a unos cuatro o cinco kilómetros solo accesibles en auto o a pie. Mientras caminaba bajo el sol del desierto de Arizona me decía a mí mismo "puedo ver cómo esto va a afectar mis ganas de volver cada domingo".

Había una vía ferroviaria que cruzaba la mitad del trayecto. "Simbólico" pensé estúpidamente, en el mismo tono en el que uno piensa o dice "chingón".

sábado, 1 de diciembre de 2012

Tutorial: Cómo dibujar un cómic con Photoshop

Dibujar cómics es muy satisfactorio y divertido, pero puede ser laborioso, especialmente cuando uno está apenas comenzando a familiarizarse con las herramientas de trabajo.

Algunos de ustedes saben que desde 2010 dibujo el webcómic semanal Al Grito, con guiones y todo otro tipo de apoyo por parte de J.C. Soto Mendívil.

No todo fue fácil cuando comenzamos. Simplemente hay que ver la diferencia de estilo entre nuestro primer cómic y uno de los últimos (ver la imagen que abre este artículo).

Es normal; uno de los primeros pasos en la creación y ejecución de un webcómic es tratar de establecer el estilo, el ambiente, los temas, el tipo de humor, el ritmo, etcétera.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Miércoles de Preguntas con Carlos Mal 22

Hoy es Miércoles de Preguntas. ¡Nos quedan pocos antes del fin del mundo, así que aprovechen!

"¿Qué opina la gente en Francia del Terror y la guillotina?"
Por lo que he leído y por conversaciones que he tenido, sienten una mezcla de orgullo y arrepentimiento. Saben muy bien que la guillotina significa poder (y he visto carteles políticos con guillotinas este último ciclo electoral), pero también reconocen que el Terror fue un error. Pero no es inconsistente con el desprecio general que existe por los políticos en Francia: los revolucionarios eran la gente; los del Terror eran la gente convertida en políticos.

"¿Por qué las galletas Manner son las más deliciosas del universo?"
Porque pueden darse el lujo de tener buenos ingredientes, y porque tienen una receta viejísima. Por cierto, es casi seguro que Marinela se robó la idea general de la tipografía del logo de Manner.

"¿Conseguirá la ciencia descifrar el azar algún día?"

miércoles, 10 de octubre de 2012

MIÉRCOLES DE PREGUNTAS CON CARLOS MAL 15

¿Miércoles de Preguntas? ¡Miércoles de Preguntas! No olviden usar "por qué" con acento, ¡es por su bien!

"¿Por qué se llama 'torta cubana' si no la conocen en su país? Lo mismo es el caso del chile habanero."

La torta cubana, creo, se desarrolló en Florida, y tiene todo el derecho de llamarse "cubana" si fue creada por cubanos y con ingredientes y receta de Cuba. Yo no sabía que en Cuba no conocían el chile habanero.

"¿Por qué al abreviar Estados Unidos lo escriben EE.UU.?"

En las siglas (no es abreviatura, las abreviaturas acortan la palabra, como "etc.") a veces se utilizan letras dobles para indicar plural. "E.U." sería "Estado Unido", así que "Estados Unidos" se escribe en siglas "EE. UU." o "EEUU" (no "E.E.U.U.", ¿te fijas?).
Otro ejemplo es "p." para "página" y "pp." para "páginas", tal vez lo has visto por ahí.

"¿Por qué —típicamente— a los hombres les excita ver una pareja lésbica pero a las mujeres no una gay (masculina)?"