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jueves, 24 de junio de 2010

TELEVISA Y SU CRUZADA POR DARME ASCO


Viví seis años en Estados Unidos, de 2003 a finales de 2009. Los primeros meses de mi estadía en las Tierras del Miedo fueron muy peculiares; aprendí a fumar y leí Les miserables en dos días (no es broma).

En seis años las cosas cambiaron: en 2005 apareció YouTube, México cambió de presidente en 2006; yo conocí a mi esposa en 2007, etcétera. Pero el cambio del cual quiero hablar en esta ocasión es uno muy irritante: la televisión nacional mexicana no sólo se puso más pendeja: se puso cada vez más repugnante.

Todo empezó de manera inofensiva: a la hora de la comida Televisa no dudaba en poner comerciales de jarabes para la tos. Es comprensible, en México DF eran las tres de la tarde, no la una, así que con nuestros platos de sopa frente a nosotros teníamos que sufrir incesantes gráficas que nos mostraban cómo el jarabe acumulaba los mocos y los hacía salir por la boca. Mmmmmmmh, gracias, Televisa, qué rico, déjame ir a servirme más sopa.


Para escribir este textito me senté un día a ver comerciales en Televisa. Esto fue lo que vi: un comercial sobre hongos en las uñas que muestra ejemplos reales de dedos de los pies deformados por uñas putrefactas. Un comercial sobre hemorroides que no duda en mostrar un corte transversal del cuerpo humano y en hacer un close-up de la zona rectal. Un comercial de un eliminador de verrugas en el cual una verruga asquerosa parlanchina parece más bien un moco hecho de mierda pegado en la cara de alguien.

Todos en el mismo día, casi uno después de otro.

Esto salió en la tele mientras me comía un pinchi flan.

Alguien debe tener las cifras reales, pero algo me hace pensar que Televisa fue comprado por una farmacia, porque ahora el 80% de los comerciales que veo en los canales de Televisa son para remedios y "medicamentos".

A continuación voy a escribir los nombres de muchos de sus productos para que cuando alguien haga una búsqueda en Google sean remitidos a este post: Genoprazol, Nikzon, Dalay, X-Ray, Shot B, Cicatricure tienen la misma efectividad de las pastas dentales que nos dicen que nos van a quitar el mal olor del hocico o que nos dicen que tienen miniláminas milagrosas que nos van a blanquear los dientes. Hasta el simicondón tiene más credibilidad que los productos de Genomma Lab. Los remito a un ya famoso artículo que desmiente cada uno de los productos, por si les interesa.

Esta es una úlcera sudando sangre y mocos.
BUEN PROVECHO, CARLOS MAL.

Ya alguna vez le dije a mi hermano, cuando era chiquito, que si yo le podía dar un consejo para la vida sería este: "Nunca creas nada que salga en la televisión". Así que no me sorprende que una compañía engañe a gente masivamente, pues asumo que prácticamente todas las compañías que pagan por publicidad en México lo hacen. Pero al menos Bimbo, Herdez y Muebles Troncoso no me muestran flemas infectadas y anos purulentos.


Este comercial de 20 segundos es un ejemplo perfecto
de lo que uno ve TODO EL PUTO DÍA en Televisa.


Luego escribiré sobre la calamidad publicitaria que es Megacable, mi gran némesis.


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