domingo 11 de septiembre de 2011

LOS FRANCESES Y LOS NÚMEROS

Uno, dos, tres, cuatro, cinco, cinco, seis. Todos conocemos los números y los contamos sin mucho problema. Sé que hay una pequeña comunidad de aborígenes australianos en la que no existen los números, así que cuando a alguien se le pregunta "cuántos años tienes" este responde "varios".

Pero yo no pensé que en una civilización tan occidental, tan avanzada, tan hegemónica como la francesa vendría a encontrar ejemplos de un uso barbárico de los números. Me siento como Livingstone perdido en el corazón del África negra, maravillado por las exóticas costumbres de los pueblos olvidados por el mundo, me siento como Bernal Díaz del Castillo ante los saunas aztecas.


PRIMER CASO: EL NOMBRE DE LOS NÚMEROS

Mi primer contacto con el uso primitivo y salvaje de los números en Francia lo tuve mucho antes de vivir aquí. Fue producto de mis primeras clases de francés. Muchos conocen este insólito fenómeno: el horripilante uso de nombres truncados para cifras mayores a 69.